A la vez, Esparta y Atenas

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He localizado «La guerra del Peloponeso» de Tucídides, al que se le atribuye por su rigor y pesimismo la paternidad tanto de la historiografía científica como de la escuela del realismo político. Tengo la edición en inglés publicada por la Universidad de Chicago y entre las páginas he encontrado el recibo de su compra en una librería de Washington que ya pasó a mejor vida. Me costó 14,95 dólares y tengo diez días para devolverlo. Aunque con fecha del 18 de enero de 1992, creo que voy un poco tarde.

Con excesivo morbo estratégico, la obra de un griego que murió hace 2.500 años se está releyendo por la llamada trampa de Tucídides y los paralelismos que Atenas y Esparta puedan tener con China y EE.UU. La gran advertencia de Tucídides no es otra que la inevitabilidad de un conflicto cuando el orden internacional es cuestionado por una potencia emergente (Atenas). Y ese reto de poder es percibido como una amenaza inaceptable por parte de un establecido rival (Esparta).

No hace falta un alarde de sensibilidad analítica para darse cuenta de la insatisfacción con respecto al orden mundial que comparten EE.UU. bajo la era Trump y la China de Xin Jinping. Y para corregir esas frustraciones recíprocas, con la globalización como telón de fondo, Washington y Pekín parecen estar dispuestos a poner a prueba aquello del diálogo de los melios: «Los fuertes hacen cuanto pueden y los débiles sufren cuanto deben».

Este pulso de poder sustenta la decisión de la Casa Blanca de aumentar los aranceles sobre las exportaciones chinas en 200.000 millones de dólares. Ante lo que Pekín ha respondido subiendo la fiscalidad de 25.000 productos estadounidenses por valor de 60.000 millones de dólares. Con todo, este choque incluye geopolítica, economía, status quo y revisionismo. Los dos gigantes son al mismo tiempo Esparta y Atenas. Como señala Gideon Rachman del Financial Times, Estados Unidos es el poder del status quo en geopolítica y el revisionista en la economía. Mientras que China es la potencia revisionista en geopolítica y la del status quo en el comercio.

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