El «caso Braithwaite» que tiene en jaque a la Segunda B

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El pago de la cláusula de rescisión del danés Martin Braithwaite por parte del Barcelona ha provocado el malestar del Leganés, que no ha recibido autorización por parte de la Federación para poder fichar un relevo para su delantero. En el reglamento de la RFEF no existe respuesta para una situación excepcional como la que le ha tocado vivir al conjunto de Butarque, privado de un jugador clave en su lucha por la permanencia después de que el Barça consiguiera el permiso para reforzar su plantilla tras la lesión de larga duración del francés Ousmane Dembélé. Este problema, sin embargo, no es nuevo en el fútbol español y la pasada temporada un club de Segunda B, la UD Melilla, sufrió una situación parecida que provocó un importante agujero en la delantera azulina. A pesar de las lamentaciones de la directiva que preside Luis Manuel Rincón después de que Yacine Qasmi (ahora en el Rayo) fuera fichado por el Elche unas horas antes del cierre del mercado invernal, el conjunto melillense también fue perjudicado por un «vacío legal» que, como en el caso del Leganés, le impidió fichar un recambio para su goleador.

La pasada temporada, el Elche, de Segunda división, pagó la cláusula de rescisión de Yacine el último día del mercado invernal de fichajes. Un movimiento que provocó que la UD Melilla, que estaba peleando por meterse en los puestos del playoff de ascenso, se quedara sin el que era máximo goleador del Grupo IV de Segunda B hasta ese momento. El delantero franco-marroquí dejó 300.000 euros en las arcas, pero también un importante vació en la delantera de la entidad azulina. Con el mercado ya cerrado, Luis Manuel Rincón solicitó a la RFEF autorización para poder firmar un recambio para el futbolista franco-marroquí, pero, como el Leganés, tampoco lo consiguió debido a la normativa federativa.

En el fútbol profesional (Primera y Segunda) existe un plazo extraordinario para fichar en el caso de que un club pierda un jugador a última hora, una medida que se estableció para evitar situaciones como la provocada en 1997 con Rivaldo cuando el Barcelona se lo arrebató al Deportivo. Ese «periodo de gracia», sin embargo, no existe en Segunda B, lo que provocó que el Melilla no pudiera contratar un relevo tras la salida de Yacine al Elche.

«El comportamiento del Elche ha sido impecable porque en todo momento nos advirtió de la situación. Lo que hizo es lícito. Pero pedimos igualdad porque hay un agravio comparativo. Pedimos una solución extraordinaria a una situación extraordinaria, y que se nos trate igual que al Elche», afirmó entonces el director deportivo del club melillense, David Torices. Como en el caso del Barcelona con Martin Braithwaite, el Elche actuó en 2019 conforme a la legalidad en el fichaje de Yacine, pero el Melilla sufrió un importante perjuicio porque no recibió permiso de la RFEF para contratar un recambio fuera del plazo establecido. La normativa federativa, como ha ocurrido con Braithwaite, tampoco recogía esa situación.

A pesar de las quejas que mostró el Melilla por aquella situación que le tocó vivir con Yacine, la RFEF no modificó el reglamento de Segunda B y ese caso vivido con el fichaje del delantero por parte del Elche podría volver a repetirse.

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