El lío del final de las ligas, una encrucijada de intereses

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Sumido en la incertidumbre y la duda permanente desde que hace un mes se detuvieran las competiciones por la crisis del coronavirus, el fútbol español afronta la próxima semana un partido decisivo para su futuro porque la Federación anunciará la hoja de ruta definitiva que se seguirá para finalizar la temporada en las categorías no profesionales (de Segunda división B hacia abajo). La propuesta del presidente Luis Rubiales de respetar el número de ascensos de campañas precedentes, pero este año sin descensos, ha provocado un cisma y una especie de «guerra» de todos contra todos entre clubes. Las territoriales tampoco coinciden a la hora de encontrar una fórmula mágica que contente a todos y la Federación tiene una patata que arde en sus manos. «A mediados de marzo, Rubiales dijo que las competiciones se acabarían y de repente ha cambiado de opinión. El problema es que ahora cada equipo mira por sus intereses y esto es una selva porque hay mucho en juego», reconoce a ABC un dirigente de la división de bronce. Algunas entidades ya amenazan con acciones judiciales si no se juegan las jornadas que restan y la Federación decide poner fin a las ligas inferiores con un «playoff exprés» prematuro.

Con el campeonato paralizado y ya en los albores del mes de mayo, la estructura piramidal del fútbol español obliga a la Federación a buscar los cuatro equipos de Segunda B que cubrirán las plazas de los clubes que desciendan de Segunda división, aunque la fecha de la vuelta a la competición del fútbol profesional sigue siendo una incógnita. La intención inicial de la RFEF era que las categorías inferiores también disputaran las jornadas que le restan, pero hace unos días anunció un «playoff exprés» para terminar las ligas en cuanto Sanidad lo autorice. Un giro de 180 grados respecto al mensaje de hace un mes. «No podemos cambiar las reglas a mitad de temporada, pese a encontrarnos en una situación excepcional. Tampoco terminaremos con la clasificación como está ahora: lo consideramos una injusticia para el fútbol no profesional. Queremos que la temporada se termine, no avalaremos la opción de retrotraernos a los resultados de mitad de temporada», afirmaba el presidente de la RFEF el 17 de marzo. Directivos de equipos que se sienten perjudicados con el cambio de rumbo recurren ahora a la hemeroteca.

El martes, la decisión
Mientras clubes de la élite como Getafe o Valencia levantan la voz contra la RFEF por su «lista previa» para las competiciones europeas del próximo curso, el fútbol no profesional mira con recelo la fórmula diseñada por Rubiales para cerrar la liga en Segunda B y Tercera división. Una hoja de ruta sin descensos y con un «playoff exprés» de ascenso en el que participarían los cuatro primeros clasificados de cada uno de los grupos (4) de Segunda B y el mismo número en los 18 grupos de Tercera. La propuesta de la RFEF, trasladada a las territoriales para someterla a debate entre los clubes, ha resquebrajado al otro fútbol. Voces a favor, en contra, peticiones de que se anule directamente la temporada, súplicas para que solo se tenga en cuenta la primera vuelta de la Liga y entidades que reclaman que ese playoff se amplíe a más equipos, seis e incluso ocho. Un consenso imposible. Las respuestas y alternativas de los clubes han sido muchas y alguna tan llamativa como la del Badajoz, que pide la creación de una categoría de carácter profesional entre la Segunda división y la Segunda B. El martes, la Federación tomará la decisión final en un puzle imposible de encajar al gusto de todos. Que no haya descensos significa un aumento de grupos el próximo curso en Segunda B y ese es otro frente de batalla porque muchos clubes se niegan.

El Lleida, de Segunda B, ha sido el primero en advertir de que no descarta emprender acciones legales si se ejecuta una propuesta que, por una parte, «da por finalizada la competición regular» y, por otro, «la continúa con el playoff de ascenso». La quinta plaza de los catalanes en su grupo, a tres puntos del cuarto clasificado, les condena a quedarse fuera de ese playoff y no están por labor. La situación es tan rocambolesca que, en ese mismo grupo, hay pendiente de resolución un recurso del Villarreal B ante el TAD por una alineación indebida que podría sacar al Castellón, actual líder, del playoff. En la división de bronce restan diez jornadas, 30 puntos, y hay muchos equipos que acarician la zona privilegiada, por lo que se niegan a un final prematuro del curso. Las plantillas Rayo Majadahonda, Balompédica Linense, San Fernando, Córdoba y Murcia se han unido a la del Lleida firmando un comunicado conjunto mostrando su rechazo.

Dieciocho puntos de ventaja
Todos saben que la situación es excepcional, pero todos intentan defender sus intereses. Uno de las situaciones más dolorosas afecta al Linares Deportivo, líder en uno de los grupos de Tercera con 18 puntos de ventaja. Los andaluces creen que lo justo en su caso sería ascender directamente, demanda que comparten otros clubes de su categoría que gozan de un menor colchón de puntos. En grupos como el de Canarias o el de Castilla-La Mancha los lamentos aparecen porque no todos los conjuntos han disputado el mismo número de partidos y los puestos que garantizan el playoff podrían cambiar si se disputaran las jornadas atrasadas. Un rompecabezas que el martes tendrá muy complicado encajar todas las piezas.

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