Trump pierde el favor de Twitter: la red social le etiqueta mensajes como información «potencialmente engañosa»

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Twitter colocó este martes enlaces a dos mensajes de Donald Trump en el que advertía los cientos de millones de usuarios de la red -en especial, a los más de 80 millones que tiene el presidente de EE.UU.- que «comprobaran los hechos» sobre el contenido de esos mensajes.

El presidente había atacado con dureza al voto por correo -una de sus últimas obsesiones- y lo calificaba de «sustancialmente corrupto». Alertaba de que «se robarán buzones, se falsificarán papeletas e incluso se imprimirán de forma ilegal y se firmarán de manera fraudulenta» y de que si se vota por correo será una «elección amañada» (muchos estados están promoviendo el voto por correo en previsión de las dificultades que puede plantear la pandemia de coronavirus en la cita electoral de noviembre. Trump considera que facilitar el voto le perjudica).

La advertencia de Twitter, en color azul y con un signo de exclamación, va al final de los dos mensajes y son enlaces a varios artículos -por ejemplo, de CNN y de «The Washington Post»- que explican por qué las acusaciones de Trump son falsas y a una serie de puntos que rebaten las afirmaciones del presidente.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”en” dir=”ltr”>There is NO WAY (ZERO!) that Mail-In Ballots will be anything less than substantially fraudulent. Mail boxes will be robbed, ballots will be forged &amp; even illegally printed out &amp; fraudulently signed. The Governor of California is sending Ballots to millions of people, anyone…..</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href=”https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1265255835124539392?ref_src=twsrc%5Etfw”>May 26, 2020</a></blockquote>
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Se trata de la primera vez que Twitter cuestiona la veracidad de los mensajes de Trump, que utilizó la red social como una de sus mejores armas para propagar sus mensajes y ganar la elección de 2016 y para controlar la información a sus bases una vez en la Casa Blanca.

Un portavoz de Twitter aseguró a «The New York Times» que los mensajes del presidente «contienen información potencialmente engañosa sobre los procedimientos de voto y han sido etiquetado para proporcionar un contexto adicional».

Desde la campaña electoral de 2016, Twitter y otras redes sociales, como Facebook, han estado entre la espada y la pared por el uso de su plataforma para fines políticos. En el caso de Trump, la tensión entre la libertad de expresión y la propagación de información engañosa ha sido constante. El presidente ha utilizado su cuenta para dar pábulo a teorías conspiradoras y diseminar falsedades.<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”en” dir=”ltr”>….living in the state, no matter who they are or how they got there, will get one. That will be followed up with professionals telling all of these people, many of whom have never even thought of voting before, how, and for whom, to vote. This will be a Rigged Election. No way!</p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href=”https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1265255845358645254?ref_src=twsrc%5Etfw”>May 26, 2020</a></blockquote>
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Este mismo martes, antes del etiquetado de los dos mensajes, se formó un revuelo por ventilar acusaciones contra uno de sus enemigos favoritos, el presentador de la cadena MSNBC y ex diputado por Florida Joe Scarborough. El presidente trataba de agitar una vez más la supuesta relación de Scarborough con la muerte en 2001 de Lori Klausutis, una becaria en la oficina del entonces diputado. Klausutis murió por una enfermedad cardiaca no diagnosticada, pero Trump defiende que Scarborough tuvo que ver con ello y quiere que se reabra el caso. El viudo de Klausutis, Timothy Klausutis, escribió este martes una carta al consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, en el que le rogaba que acabara con las «mentiras horripilantes» de Trump y que borrara sus mensajes.

La red social dijo que lo sentía, pero que no podía hacer nada al respecto porque los mensajes no violaban los términos de uso de la plataforma. Pero, poco después, coloca por primera vez la advertencia sobre veracidad de la información en los otros mensajes de Trump, los que tenían que ver con el voto por correo.

Tanto Dorsey como Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, se han enfrentado a grandes críticas por la utilización de sus plataformas como un campo abierto para campañas de desinformación, agresiones a la democracia estadounidense desde agentes extranjeros, bots y agitadores de la opinión pública.

Ambos se han comprometido a mejorar su supervisión de los mensajes y Twitter ha dejado de permitir los anuncios políticos en su plataforma, pero hasta ahora Trump había salido indemne. El presidente, que se juega su reelección este año y cuenta con Twitter como un canal fundamental de propagación de sus mensajes, reaccionó con furia a la noticia. Acusó a la red social de «interferir» en las elecciones y de «reprimir la libertad de expresión».

Su director de campaña, Brad Parscale, que en 2016 dirigió la exitosa estrategia digital de Trump para ganar las elecciones, aseguró en un comunicado que «siempre supimos que Silicon Valley apretaría todos los botones para obstruir e interferir que el presidente Trump lleve su mensaje a los votantes».

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